CONVERSACIONES DE TIEMPOS Y DE POESIA

por María Luz Crevoisier
“Sobre el alcohol, creo que aquí conviene separar claramente al autor del personaje. SOL DE MI CORAZON, es ficción y Paolo, aunque comparta mi nombre, no es una reproducción biográfica de mí… Precisamente me interesaba crear un personaje (narrador) con zonas incómodas, errores y contradicciones, porque un personaje excesivamente correcto, me habría parecido mucho menos humano. Respecto a la bisexualidad, yo no lo plantearía tanto como un tema “controversial “sino como una dimensión más, de algunos personajes. En la vida real, las personas poseen orientaciones, deseos, contradicciones y maneras distintas de relacionarse; la literatura puede incorporarlas sin necesidad de convertirlas en una tesis”.
Hasta aquí, un extracto de la amplia conversación que tuve con Paolo Antonio Castillo, cusqueño con múltiples especialidades, sobre su novela SOL DE MI CORAZON, editada en el 2025. La novela en cuestión, narra la historia de un hombre de 75 años, quien después de haber vivido en Buenos Aires, retorna al Cusco para enfrentarse a su pasado, con recuerdos como la ausencia de sus padres, especialmente de su madre en la niñez y de evocar aquellos días en el taller de costura de su abuela paterna en la Argentina, una mujer rígida y para mi gusto, algo cruel.
Pero no es solo el retornar al Cusco, lo que se destaca en Sol de mi corazón, sino las evocaciones de sus días de la niñez en la hermosa casona familiar que ha dejado de pertenecerles, a los tiempos que transcurrió en el colegio San Francisco o los recorridos con su padre por las diferentes iglesias de la ciudad incásica, como también su reencuentro con las imágenes eternizadas de parientes, y de todo aquello que constituyó su vida en ese Cusco del pasado.

Hasta aquí todo va aparentemente bien hasta que se produce el encuentro con Joseph, un ladronzuelo de poca monta, pero recurrente y además cínico y drogadicto. Paolo adopta a este particular joven, producto de las nuevas tendencias de Cusco que, si bien enfrentaba ya el alcoholismo en menor o mayor grado de muchos jóvenes, se ha visto más conflictuado con el consumo indiscriminado de drogas, consecuencia de los cambios sociales y también del incremento del turismo que trajo nuevas modalidades. Un problema social que también ha sido abordado por el escritor y editor Mario Guevara Paredes, con mucho dramatismo.
Este Paolo personaje, ha atravesado problemas con el alcoholismo y conoce sus estragos, además su sexualidad aparece de manera ambigua pues ya vivió una experiencia afectiva con otro hombre. El escritor subraya de manera sublimal la atracción que siente este personaje por Joseph, dejando una interrogante, pues no se sabe hasta dónde llegó.
Al respecto, Paolo Castillo manifiesta que “una de las posibilidades más interesantes de la ficción (es) intentar mirar el mundo desde alguien que no soy yo. Si un escritor solamente pudiera escribir (sobre) personajes de su mismo sexo, edad, personalidad o experiencia; la literatura quedaría reducida prácticamente a (una) autobiografía”.

TRAYECTORIA Y OBRA
Paolo Castillo, no es solo escritor, sino también poeta, compositor, cantante y psicólogo forense; todas estas inclinaciones le brindan motivos y temas para trasladarnos a la narración.
Ha participado en diferentes eventos y obtenido el primer premio en el concurso XIX Certamen Nacional de Relato Corto y Poesía “Calixto Hornero 2026” en el Ayuntamiento de Pozuelo de Calatrava (España)con la narración “Muera tu Ausencia”.
De su biblioteca personal, escojo los relatos Nada para Elvira, La mano sin apellido, La mujer que alquilaba recuerdos, la novela de la que ya hablé, Sol de mi corazón. A estos se juntan: Lo que supimos demasiado tarde (cuentos/2020), El último tren de las seis (novela/2021) y en stand by, El hombre que cobraba despedidas, La ciudad de bajo del agua, Todos mentimos en los funerales, La tienda de las cosas que nadie reclama y El desconocido que vino del entierro.
Dejo para el final, su libro de sonetos: Besos contiguos, contigo y sin ti. Libro que inició el 2012 y finalizó hace algunos días. Una suerte poética muy novedosa, pues que sepamos, hoy en día muy pocos poetas escriben sonetos, esa forma poética compuesta por 14 versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos.
Entre los principales cultivadores nombro a la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, a los españoles, Garcilaso de la Vega, Lope de Vega, Manuel Machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, el nicaraguense Rubén Darío.
Besos Contiguos, reúne 56 sonetos. De ellos escogí algunos cuartetos y otros tercetos:
Soneto 1: Llegaste sin promesa ni equipaje/ torciendo mis horarios y caminos/ dejando tus domingos tan vecinos/ que el lunes se mudó de personaje. (Besos contiguos)
Soneto 2: “Qué raro que el amor de nuestros días/ dependa de una luz y una señal/ y mida las ausencias todavía/ por un “en línea” breve y accidental/pero entre tanta tecnología /tu “ven” sigue sonando personal (El mensaje de las tres)
Soneto 8: Me cae mal tu novio del pasado/aunque jamás lo he visto frente a frente/sospecho que era guapo, inteligente/ y que sabía bailar demasiado. (Celos de tu pasado)-
Los motivos creativos de Paolo son diferentes a sus antecesores sonetistas. El ha incorporado con maestría lo referente a la tecnología, dado que nuestros días hoy transcurren entre el celular y el internet, pero lo hace con habilidad y gracia.
En fin, esperemos que este psicólogo que ha sabido pulsar su profesión hasta llegar a la narración y la poesía nos siga dando muestras de su creatividad y veamos muy pronto en circulación Besos Contiguos.
