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LOS SUEÑOS DE UN PINTOR

por María Luz Crevoisier

Lima, Perú.- “Fue una noche, lo recuerdo bien, cuando tuve un sueño extraño. Estaba frente a un lugar desconocido que me llamaba y como esta imagen se volvió recurrente, decidí partir en su busca, así a los tres días cogí mi mochila, llevé algunos aparejos e inicié el largo viaje por los pueblos del valle del Colca, Tuti, Chivay, Sibayo, Callalli, Tisco, Cota Cota y al llegar al valle del Chili Chili me detuve, como hace siglos lo hicieron el Inka Manco Mayta y su séquito, cuando se detuvieron para descansar tal como lo ordenó el Sapa Inka con las palabras de “Ari quepay” (sí, quedaos) bautizando sin saber a esta tierra de contornos y clima inigualables que hoy conocemos como Arequipa.” Hasta aquí el relato esotérico del artista plástico Juan Manuel Champi Huamani, que prosigue narrando ese fantástico hallazgo después de subir una montaña a casi 5,000 mts de altura.

“Allí estaba, a mis pies, la ciudad petrificada más hermosa aún que como la había visto en mis sueños. La componían edificaciones de grandes rocas, formaciones construidas en siglos por el viento y la lluvia. Decidí acampar en medio de ese enorme silencio y estando solo me sentía acompañado. Poco a poco el sitio se fue poblando de voces, de un lenguaje desconocido pero que adiviné o mejor dicho, presentí que era de los señores achachilas, esos seres protectores de la comunidad que habitan en las montañas. Debí hacer una ceremonia de pago, pidiéndoles permiso por hollar su reino, cuando concluyó mi tiempo en ese lugar sagrado, regresé a la ciudad y realicé este óleo”. El cuadro en mención se titula el Templo de Choqolaqa (óleo sobre lienzo,2.50×2.10)

Templo de Choqolaqa

Así describe Juan Manuel Champi, este artista surrealista y de vanguardia, creemos contagiado también de un enorme onirismo, esta mágica experiencia, que no es la primera, pues algo debió pasarle por el alma, aunque no lo contara, cuando creó ese magnífico cuadro teniendo como protagonistas al poeta Mariano Melgar Valdivieso y a su musa María de los Santos Corrales, bautizada por el vate y patriota, como Silvia.

DATOS

Juan Manuel Champi, como ya dijimos, es arequipeño, los primeros estudios de Arte los hizo en la Escuela Nacional de Bellas Artes, Carlos Baca Flor, pero decidido a conocer otras enseñanzas, se trasladó a Lima en donde concluyó su carrera en la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes, hoy Universidad Autónoma de Bellas Artes.

La vida en Lima fue dura, pero le permitió acercarse al submundo de la gran ciudad y sus primeros bosquejos estuvieron poblados de pordioseros, vendedores ambulantes, enajenados mentales, ese elemento despreciado por el establishment pero que lo adentró al surrealismo.

Haciendo un recuento de su travesía, recogemos algunas de sus numerosas presentaciones y también algunos reconocimientos:

Este año, participó en la Muestra itinerante colectiva “Manifiesto Internacional”, en el 2023 estuvo en el XVII Certamen Nacional de acuarela, Caudete, España. En el 2021, hizo presencia en la IV Bienal de Arte Contemporáneo en Salerno, Italia. Entre los reconocimientos que ha merecido, destacamos el Premio Internacional de Acuarela, el 2020 en Tláloc, México. El Premio Nacional Jhon Constable del Instituto Peruano Británico de Lima, Perú.

Una importante exhibición vino a ser la realizada en el Museo Nacional de la Acuarela, Alfredo Guati Rojo en el 2003, igualmente en México. Este resumen es un poco de su amplia trayectoria.

La boda en una noche mistiana

Juan Manuel me manifiesta que su última creación se titula “La boda en una noche mistiana” (óleo sobre lienzo-2.50×2.10) ejecutada como homenaje a un aniversario más de Arequipa, celebrado el pasado 15 de agosto. Pese a la apretada agenda que tiene pues está preparando una muestra itinerante para la Argentina y participando en una exposición colectiva en España, respondió gentilmente algunas preguntas, para el Portal de Noticias NUEVO DIARIO de MEXICO.

1 .-Aparte de ese sueño que te anunciaba la existencia de aquella ciudad pétrea, tuviste otros llamados como por ejemplo cuando creaste el cuadro de Melgar y Silvia?

Si, he tenido sueños y visiones pasajeras que me recuerdan sucesos históricos, estas imágenes me generan inspiración como en la obra de Melgar y Silvia donde abordo este idilio. Agrego que el escenario que me atrajo en este trabajo pictórico, es el Puente Bolognesi y la ciudad de Arequipa; yo solía ir a un balcón desde donde se avista la Blanca Ciudad a tomar un café y leer un libro y justamente en ese lugar es donde me vino la idea de recrear esta obra … me puse a pensar cómo serian esos rincones por donde ellos transitaron, tal vez ese puente era el escenario perfecto para encontrarse y vivir aquél romance, hoy convertido en leyenda.

¿Te sucede a menudo?

Siempre hay señales o imágenes que aparecen en tu vida y uno debe estar atento … Todo recurso visual que pueda ser interesante lo considero para trabajarlo en mis obras y claro uno debe pulir o seleccionar hasta investigar simbologías, códigos, signos ,etc

2.- ¿Encuentras cercanías con el arte mexicano ? ¿Con quienes?

El arte mexicano me parece muy interesante artistas como Juan O´Gorman ,Rufino Tamayo ,Diego Rivera entre otros son artistas emblemáticos que me agradan ,pero sobre todo me gusta mucho su arte ancestral , los murales mayas su arquitectura y esa visión que tenían del universo, su autenticidad y esa forma genuina de interpretar su entorno.

3.- ¿Alguna vez incursionarás en el Transvanguardismo ? ¿Cómo ves esta corriente ?
Este estilo de arte toma un lenguaje pictórico donde recurren a temas mitológicos ,no estoy muy al tanto de esta corriente plástica ,pero lo mitológico es algo que me interesa , lo estoy considerando para mi próxima muestra individual.

CUANDO ELLAS HABLAN

por María Luz Crevoisier

Lima, Perú.- Se dice, que cuando canta un zorzal, el cielo se ilumina con luces multicolores, pero si es una mujer la que habla, el mundo se pone de pie para escucharla. Porque si muchas lograron superar el silencio que el establishment les impuso en Europa por siglos, otras continúan guardándose las palabras un poco por miedo a la censura o simplemente porque no pueden hacerlo. No comento sobre las mujeres de otras latitudes, de pueblos alejados como Afganistán, Irán, Arabia Saudita, Pakistán, de Africa y otros en donde enfrentan una feroz discriminación en diversos aspectos de la vida y seguramente miles mutilan el germen de la creación, dentro del cautiverio en el que viven.

Cuando América fue colonizada, los conquistadores trajeron e impusieron a las del otro género, el mismo sistema represivo que en sus países, sin embargo, pese a esta censura dos mujeres rompieron sus cadenas e impusieron sus voces. Una de ellas fue Sor Juana Inés de la Cruz, quien en Nueva España (México), asombró a su mundo con los versos controversiales que escribía y en el antiguo reino del Pirú, al sur del continente, existió una poeta llamada con el misterioso nombre de Amarilis, quien no dudó en enviarle una carta poética a Lope de Vega. Y seguramente debió haber otras más, cuyos versos se quemaron o se quedaron en los baúles de sus tiempos.


EN EL SIGLO XXI

Parece extraño que en pleno tercer milenio, cuando las mujeres consiguieron logros importantes como el voto y llegaron a ser mandatarias, aún mantengan una apatía que contrasta con estos avances. Me refiero específicamente a su creación tanto literaria como poética y pictórica. Felizmente existen varias que sí trabajan a campo abierto y se hacen notar, tales como lo hizo Elena Garro y lo continúan haciendo, Gioconda Belli, Elena Poniatowska, Margot Glass, Isabel Allende, Rosina Valcárcel, Irma del Aguila, Liliana Colanzi, para nombrar algunas de las que incursionaron en las letras por diferentes países latinoamericanos.

Sin duda, los concursos sirven como un gran impulso para descubrir y lanzar a nuevos nombres. Esto lo entendieron muy bien, por ejemplo, las escritoras del norte peruano, agrupadas como ADEN (Asociación de Escritoras Norteñas) con sede en Cajamarca y hoy es presidida por la poeta y narradora cajamarquina Isabel Barrantes Zurita. En otra época, el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, organizaba concursos literarios bautizados con el nombre de la poeta, narradora y activista social Magda Portal. Esta increíble experiencia se inició en 1989 y por varios años, logró dar a conocer nuevas letras.

La primera responsable de estos concursos fue la narradora y también poeta limeña, Mariela Sala, posteriormente se hizo cargo la periodista, escritora, poeta y activista, Gaby Cevasco de quien me ocuparé en esta reseña. Recojo algo de su copioso Currículum y apunto. Nacida en Ica en 1952, escogió la carrera del Periodismo habiendo colaborado con diversos medios del extranjero, habiendo sido responsable de múltiples ediciones como la revista feminista VIVA. También es correctora de estilo y ha escrito libretos para historietas y radiales. Actualmente es Sub directora de Flora Tristán.

Gaby Cecilia Cevasco Farfán, es el nombre completo de esta exquisita narradora, quien hace transitar a sus personajes, mujeres y varones, por aquellas tierras en donde un día se asentaron los hombres de la cultura Nazca, una tierra casi desértica cubierta por esos leñosos huarangos que fueron eternizados por la paleta del artista plástico Dante Guevara, esos arenales en donde se juntan las dunas y una que otra vez se escucha el canto de un mochuelo o se ven higueras o aparece un oasis llamado Huacachina.

Gabriela escribe con el lenguaje mestizo de aquellos pobladores, contagiados de su paisaje, un lenguaje distinto al que utilizaba Gregorio (Goyo) Martínez, el escritor de las historias de lugareños afrodescendientes. En las narraciones de Gaby, casi siempre aparecen mujeres y hombres, solo con una chispa de esperanza o una resignación a su propio destino, a veces de manera trágica. Los títulos de sus libros son los cuentos: Sombras y Rumores (1990), Detrás de los postigos (2000), Entre el Cielo y la Tierra, el fuego (2014) y el libro de poesía, El Nuevo Testamento (2010). Para conocer algunos aspectos de su labor periodista y literaria, conversamos con Gaby Cecilia.

1.-En tu larga experiencia como editora de las letras femeninas, cuál fue tu experiencia más saltante? Ellas colaboraron o se retrajeron?

En primer lugar, gracias por la conversación. Editar un libro es un trabajo muy interesante, no solo por el trabajo en sí, sino por la relación con el autor o autora, que se muestra muy contento, al mismo tiempo algo preocupado para que salga perfecto. Solo en un caso la autora se arrepintió cuando ya el manuscrito estaba en edición. Y nunca lo llegó a publicar. Bueno, fue su decisión.

2.-No crees que son importantes concursos como el que realizaba Flora Tristán, pues con ellos visualizaron a escritoras que nunca pensaron editar. Sin embargo, no se ha vuelto a repetir una experiencia de ese género en Lima, aunque sí lo encontré en provincias. ¿Por qué se suprimió esta experiencia literaria?

El Centro Flora Tristán fue muy oportuno en organizar el Concurso de Cuentos Magda Portal, además publicó a otras autoras, antologías de cuentos y poesía y fomentó espacios para la reflexión literaria. Todo ello representó un aporte importante. Hoy, los tiempos han cambiado con la tecnología que permite acceder a concursos de otros países.

3.-Leí varias narraciones escritas por mujeres y en casi todas descubrí desarraigo, soledad y sufrimiento existencial. Es como si las mujeres siguieran presas en un mundo que las hiere o arrincona. ¿No se puede hablar desde otro ángulo?

¿Por qué siempre esa derrota?

No creo que escribir desde el desarraigo y sufrimiento existencial sea expresión de una derrota, la desigualdad, la discriminación y la violencia, solo expresan lo que aún viven muchas mujeres en el Perú y el mundo. Es algo que hay que seguir denunciando, y la literatura es un medio fundamental.

CONFABULANDO CON EL SILENCIO

por María Luz Crevoisier

Lima, Perú.- ¿Qué es lo me atrae de una obra literaria? Antes que nada, el título, puede ser conocido o no el autor ,y si se trata de una novela, me interesa revisar las páginas hasta llegar más o menos al nudo o desenlace, allí donde la trama parece resolverse y finalmente, ver el final. Si en cambio se trata de un conjunto de cuentos, los reviso de uno en uno hasta saltar aquellos cuyo título no me dicen nada. O si por el contrario los noto interesantes, me embarco de inmediato en la dulce y aventurera tarea de leer.

Esto es lo me ocurrió con el economista y escritor (una combinación híbrida pero interesante) Pedro Ugarte Valdivia (Cusco, 1951), quien tiene en su haber cuatro libros de cuentos. Se inició con Relámpago Inmóvil (julio 2016-Ediciones Altazor) y no ha parado pues su ritmo continuó con Espadas en la Memoria (julio 2018), Bitácora del Extravío (diciembre del 2020) y finalmente, Jaque al Peón (diciembre del 2022) que completa su cuadriga literaria.

El escritor Pedro Ugarte Valdivia

Ahora el escritor se halla inmerso en el silencio, como alguna vez lo estuvieron Ernest Hemingway, Virginia Wolf, Julio Ramón Ribeyro para escribir a dos puños su quinto libro, pero tanto de título como de argumento aún desconocidos.

Su trabajo literario no ha pasado por alto y ha sido premiado con diversos reconocimientos como el haber sido finalista en la XII Bienal de Cuento Cope 2002 (evento de gran relevancia en Perú), obtenido el Primer lugar en el Premio Regional de Cultura a la Creación Artística y Científica 2006, organizado por el Instituto de Cultura de Cusco y el primer lugar en la XV Bienal de Cuento “Premio Copé Internacional 2008”.

TRAYECTORIA ESCRITURAL

Con un lenguaje elegante y citas referenciales, Pedro Ugarte Valdivia transita por la otra cara de Cusco, por así decirlo, tan diferente al que nos muestran otros autores. Es el Cusco que pervive siendo otro, pero siempre dentro de lo arqueológico e incásico de manera paralela.

Ahí están para corroborarlo, las narraciones del Relámpago Inmóvil con ese misterioso disco sideral que derivó en leyenda. La Escultura de los Taumaturgos, Reloj de Arena, que nos acercan a mundos paralelos y personajes que sueñan con grandes y a veces utópicos proyectos.

Espadas en la Memoria, recoge relatos subyugantes como Lobos en el Camino Real, El Ocaso de los Centauros (escrito sobre hechos reales con un desenlace trágico) y otros de carácter intimista como Aroma de la Vieja Montaña o Espadas en la Memoria, en donde a veces salta de la prosa al verso y Ausencia que nos grita una soledad infinita.

El tercer libro, Bitácora del Extravío, está integrado por tres títulos: Azul de Prusia, Bitácora del Extravío y Todas las Angustias. Encontramos narraciones del tipo existencial y también policiales como Frente al Faro o Caballero de Noche.

Jaque al Peón, contiene creo dos de las más desgarradoras narraciones del libro pues se refieren a la caída del gran Estado Inca, primero con la captura de Atawallpa y después con su asesinato a traición, precisando con punto y coma, (16:45 horas del 15 de noviembre de 1532)la mala hora en que las huestes invasoras ingresaron a la plaza de Caxamarca. Seguramente el escritor hizo un retroceso generacional y sintió todo el dolor que pudieron sentir aquellos que vivieron estos hechos.

Mosaico de portadas de las obras del escritor cusqueño Pedro Ugarte Valdivia

NUEVO DIARIO, se acercó hasta el bastión del escritor cusqueño en su hermosa casa ubicada en el distrito limeño de San Borja, para resolver algunas dudas.

1.- Tu trabajo literario es inédito en Cusco pues sales de los parámetros a los que nos tienen acostumbrados los escritores locales. ¿A qué apunta esa corriente entre fantástica, histórica, altamente culta que utilizas para adentrarte en relatos que además de enseñar, entretienen?

Gracias por decir que enseñan y entretienen. Mi propósito es lograr cuentos verosímiles que muestren lógica interna, de temática y técnica variada, con lenguaje coherente, atmósferas adecuadas y diálogos naturales. Debo indicar que en Cusco, Capital histórica del Perú, se han editado cinco antologías en las que estuve incluido.

2.- En los cuatro libros de tus primeras entregas, haces converger el pasado con el anecdotario de hechos insólitos, algo parecido a los que nuestros mayores nos relataban y que han quedado grabados más que en las letras, en la memoria. ¿Tu propósito es que no se pierdan y de ahí que decidiste recogerlos y transmitirlos?

En parte, sí. Estamos hechos de tiempo, somos lo que pensamos, recordamos, creemos, anhelamos y hacemos; la memoria es fundamental en la vida de personas y pueblos. Escribí cuentos con el propósito de recordar, analizar y explicar hechos, para destacar un lugar o una acción; en ocasiones, para intentar resolver interrogantes, intrigas o actos fallidos.

3.- De hecho, tus escritos no son para cualquier tipo de lector, sino para alguien con conocimientos de diversa índole. No es una lectura para las personas comunes y corrientes. ¿No crees que a esto se deba que en Cusco no figures en el catálogo de los renombrados escritores?

Fui estudiante Salesiano durante 10 años. Soy un economista graduado en la Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco. Recibí una formación dentro de estándares comunes y corrientes. Dejé esa preciosa ciudad por motivos empresariales hace 43 años, no es extraño que me hayan olvidado.

4.- Tienes en el cuaderno, un nuevo libro. ¿Pertenece a la misma categoría que los anteriores o cambiaste de temática? ¿Cuándo lo editarás?

Mi quinto libro está en proceso con más cambios e innovaciones de lo previsto, todavía no tiene fecha de conclusión ni edición. Publiqué el 2016, 2018, 2020 y 2022; me gustan los números pares.

HABLANDO DE CINE CON EL ACTOR PERUANO OSWALDO SALAS

Fotos: Cortesía

por María Luz Crevoisier

Lima, Perú.- Cuento los premios y distinciones del actor limeño Oswaldo Salas Williams y quedo impresionada por la cifra. Nada menos que 220 entre internacionales y nacionales, un verdadero récord que no ha conseguido ningún otro actor en el Perú.

Su trayectoria se inició cuando picado por la comezón histriónica, decidió estudiar arte dramático en el Club de Teatro de Lima, al concluir sus estudios de Ingeniería Industrial hasta alcanzar el bachillerato en la Universidad de Lima.

Después de haber trabajado en teatro por un tiempo, continuó con el desarrollo de su vocación actoral dando salto a la pantalla grande, con tanta maestría que sus actuaciones le han valido esos 220 premios. Entre las caracterizaciones más resaltantes están, el cortometraje Inspiración, bajo la dirección de Diego Mezarina y haciendo el rol principal de asesino en serie (2025).

En el 2020, fue el cliente, personaje secundario en Monstruos, cortometraje de Diego Mezarina. Vivir Ilesos (2019), largometraje de Manuel Siles en el rol secundario de empresario.

En el 2018 se convirtió en el profesor Ángel, personaje principal del cortometraje Pisahueco del director Sergio Fernández Muñoz. Otro rol que le deparó múltiples reconocimientos fue el del detective de policía Waldo en el largometraje Extirpador de Idolatrías de Manuel Siles (2014). En el cortometraje Sonata para un Calendario, de Carmen Rosa Vargas (2016) encarnó al contador Alfonso, obteniendo marcados éxitos.

También trabajó haciendo las voces en películas animadas como Rodencia y el Diente de la Princesa (2012) de David Bisbano. En este excelente film de animación en 3D, fue simultáneamente, Mago Blue, General Rata y Edam Viejo.

HACIENDO UN RACCONTO

La historia del cine en el Perú, es bastante añeja pues se inicia cuando en 1897 se dio la primera función cinematográfica en la Confitería Jardín Estrasburgo (hoy Club de la Unión), utilizando el cinematógrafo de los hermanos Lumiere. Esta primera función tuvo un carácter de gala pues contó con la asistencia del Presidente Nicolás de Piérola.

Avanzando en el siglo XX, en 1913 se proyectó la primera película de ficción Negocio al Agua y ese mismo año Del Matrimonio al Manicomio, donde una talentosa escritora limeña María Isabel Sánchez Concha, fue la responsable del guion de este cómico cortometraje.

En las últimas décadas del siglo que se fue, destacaron en el mundo de “Cholliwod” como se conoce al medio cinematográfico, directores y productores como Armando Robles Godoy, Francisco Lombardi, Augusto Tamayo, Nora de Izcue, Manuel Siles, César Galindo, Federico García Hurtado, Luis Llosa, Oscar Catacora, Henry Vallejo, Palito Ortega Matute, Claudia Llosa, Melina León, Rossana Diaz Costa, Rosario García Montero, Ana Alva Helfer, Judith Vélez.

Uno de los momentos más sensibles del cine peruano, se dio con la Ley de Fomento de la Industria Cinematográfica en 1972, promoviendo estimular la producción de películas de corto y largo metrajes y documentales. Así se benefició al desarrollo de la incipiente industria cinematográfica en provincias que en los últimos años alcanzó un notable desarrollo.

Sin embargo, no todo ha sido fácil en la realización del sétimo arte. Oswaldo, actor de larga experiencia en esta especialidad nos da un alcance sobre su trabajo y la realidad actual del cine en Perú.

 1.- 35 años de experiencia en el mundo actoral, ¿te abren grandes perspectivas en el mundo del cine y teatro peruanos o solo son una suma de años de intensa lucha para ubicarse en el difícil medio peruano?

Creo que en mi caso es lo segundo. He encontrado mi nicho en el cine independiente peruano, no en el comercial. Estoy en el cine que es más difícil de realizarse por problemas de financiamiento, un cine que te hace pensar, reflexionar, un cine que lamentablemente para el público promedio es “aburrido”, que no les atrae ver, no lo entienden y al no entenderlo dicen que es malo. Claro tampoco es que no actuaría en algún momento en una película comercial, pero tiene que ser con un muy buen guion y buen director para que así sea una película exportable, que se vea en otros países y mostrar que hay buenos actores y directores peruanos.

2.-He visto tu impresionante lista de reconocimientos actorales en el cine que llegan a 220 siendo la mayoría del extranjero salpicados por algunos de Perú. ¿No son más que suficientes para que el Ministerio de Cultura te diera un reconocimiento y propiciara tu participación en otros países? ¿Alguna vez te llamó esta institución para felicitarte?

El Ministerio de Cultura del Perú no promociona la participación de actores peruanos en otros países, no es su función, tampoco es la de llamar a felicitar por un logro. Mi gran satisfacción es ver que mi trabajo es reconocido afuera, en festivales donde las películas que he actuado, han sido seleccionadas y he ganado premios.

3.- Entre las películas en las que participaste, hay una que se acerca al cine regional: EXTIRPADOR DE IDOLATRIAS. ¿Crees que la nueva Ley de Cine que hace a un lado el cine de provincias acertó o, al contrario, mutiló una sección importante del Cine Nacional?

En la parte de la asignación de montos, el cine regional no está afectado. El artículo 13.5 de la ley dice: “El monto asignado para el otorgamiento de estímulos no supera el 70% del coste de la actividad cinematográfica o audiovisual. Dicho límite no aplica para la ópera prima cinematográfica o audiovisual de un autor de cine regional.”

Con la ley anterior no existía este tope y ahora está perjudicando mayormente al cine independiente que podía hacer sus películas recibiendo el 100% del monto necesario para realizar la película.

De otro lado el artículo 13.3 establece que no pueden beneficiarse de los estímulos económicos “aquellas que atenten contra el Estado de derecho, así como aquellas que contravengan la defensa nacional, la seguridad o el orden interno del país; o vulneren los principios reconocidos en la Constitución Política del Perú y el ordenamiento jurídico peruano.”

Esta es la parte del artículo más preocupante de la ley, ya que se presta a interpretaciones muy subjetivas del gobierno de turno, una especie de censura encubierta.

4.- Lo tuyo, me parece es el Cine, sean cortos o largometrajes, pero también hiciste teatro. ¿No extrañas las tablas?

Yo hice teatro en los 90’s hasta el 2001. Pensé que ya no iba a volver a hacer teatro por lo que estoy metido más en el cine. Pero en septiembre del 2023 viajo a Barcelona al Love & Hope International Film Festival donde “Pisahueco” es nominado a Mejor Cortometraje Internacional y yo a Mejor Actor de Cortometraje. Allí conozco a la actriz guatemalteca Laura Isabel Figueroa que fue a presentar el cortometraje “Mi Niña” que ella protagonizaba y le gustó mucho mi actuación en “Pisahueco”. Nos volvimos a ver en noviembre del mismo año, en Los Ángeles en otro festival donde nuestros cortos también competían, pero esta vez también fue con Emanuel Loarca, director de su cortometraje y compatriota suya. Los dos residen en USA. Regresando a Lima ellos se comunican conmigo y me hacen la propuesta de actuar en la obra de teatro “Los Señores Pérez” para presentarnos en Los Ángeles en el 10 Minutes Theater Festival, festival de obras cortas de 10 minutos como máximo. Por supuesto que acepté la propuesta, ensayamos vía zoom durante todo el mes de diciembre. Llegué a Los Ángeles a comienzos de enero del año pasado, tres días antes del inicio del festival, la obra gustó muchísimo y al público les encantó nuestras actuaciones. Seguir haciendo teatro acá en Lima por ahora no me atrae la idea, no porque no extrañe las tablas sino porque ahora he visto que las temporadas teatrales duran muy poco, no llegan ni a diez funciones como máximo. Son muy pocas funciones para tanto tiempo que uno ensaya para una obra de teatro.

5.- ¿Cuáles son las condiciones para formarse como actor? ¿Estudiar en algún instituto o escuela, hacer las correspondientes prácticas o aprender un libreto y repetirlo a través del telepronter en series o telenovelas televisivas y considerarse actor?

Definitivamente, estudiar, ya sea en un instituto, escuela o llevar talleres de actuación. Un actor con estudios tiene más herramientas para desarrollar su talento con más facilidad. La base teatral es vital porque con ella puede el actor moverse en el registro teatral y el registro de cine/TV que son dos registros actorales diferentes. Y para un director de cine le es más fácil hacerle bajar la actuación teatral al nivel de actuación para cine que tratar de subirle el registro actoral. Al respecto tengo una anécdota, yo fui seleccionado para tener un personaje secundario en la miniserie “Sally, La Muñequita del Pueblo” que fue dirigida por el gran actor y director Aristóteles Picho, ya fallecido. Fui selección de última hora, de emergencia, me avisaron un día antes del rodaje y era la primera vez que iba a actuar para TV. Cuando llego al rodaje Aristóteles me dice “Oswaldo, actuar para TV es diferente que actuar para teatro, pero no te preocupes, yo te voy a guiar para que estés en el nivel actoral de cine/TV”. Y así lo hizo, nos fue guiando cuando rodábamos nuestras escenas, y recuerdo que cuando se estrena Sally, uno de los comentarios del público era que las actuaciones eran naturales y no sobreactuadas.

6.- ¿Qué perspectivas le ves al cine peruano?

Nada buenas. Con la nueva ley de cine será muchísimo más difícil producir películas. Se harán menos películas. Habrá que esperar al 2026 para que el nuevo gobierno que entre, si no son los mismos, corrija la ley.

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