EL MUNDO DESDE LOS TITERES

por María Luz Crevoisier (Lima, PERU)
Yendo por la avenida Jorge Chávez, como para acercarnos a la base aérea de Las Palmas, llegaremos a la calle Juan Blume ubicada en el distrito de Santiago de Surco de Lima. En esa calle, vive un personaje que podría ser confundido con uno de esos profetas del mundo antiguo debido a su peculiar figura, cabello largo totalmente blanco y una barba patriarcal que lo hace reconocible a cualquier distancia.
Pero, no se trata de un profeta o de algún patriarca, sino de alguien que ha recorrido la vida a través de la aventura singular de los títeres. Porque Gastón Aramayo Sivila, nacido en la provincia de Tupiza del departamento de Potosí (Bolivia)en 1938, después de haberse inaugurado como actor en el grupo Nuevos Horizontes, apenas concluido los estudios escolares, vio colmadas sus primeras ilusiones dentro de este grupo histriónico fundado y dirigido por Líber Forty, una de las personalidades más carismáticas y talentosas del teatro y de las ediciones (y también de la política) alto peruanas.

Con este grupo se instaló en la ciudad de La Paz y fundó Avanzada Universitaria, en la capital boliviana conoció al “Mono” Gonzáles, con quien definió su vocación por el arte de los títeres. Fue un deslumbramiento que lo llevó a hacerle caso a su instinto e incursionar en el teatro de títeres. El inicio comprendía una gira hasta Venezuela, pero solo llegó a Perú, pues en Lima el amor lo atrapó. Ella se llamaba Virginia Morales, era profesora y también se iniciaba en el mundo de los títeres, aquello empezó en 1964. Se casaron y juntos emprendieron una gira por Argentina y Chile. En este segundo país trabajaron en el teatro-restaurante “Colorín Colorado”.

Al regresar a Perú en el año de 1973, fundaron con el grupo brasileño Dadá en el local de La Cabañita, ubicado en el antiguo Parque de la Exposición y hoy parte del Gran Parque de Lima, el teatro y Escuela de títeres KUSI KUSI, que traducido del quechua significa “alegría, alegría”.
Resumiendo su trabajo, sumamos 27 años de espectáculos para niños y adultos, que posteriormente se prolongaron a 20 más, al trasladarse al sótano de La Cabaña. Fueron más de 25 montajes realizados bajo la dirección de Vicky Morales.
Entre estas obras tenemos: La gallinita trabajadora, La Margarita, De toros y toreros. El pueblo del Sol, cuya autoría corresponde a Vicky Morales. De otros autores citamos: Trilogía de los hermanos menores de Ricardo Palma, Canto de Noche Buena y Paco el cocodrilo de César de María, Leyenda de la Caracola y Alas al viento de Luis Urteaga Cabrera, El sueño del pongo de José María Arguedas.

Con este repertorio hicieron giras por Colombia, México, en este país trabajaron con el genial titiritero Roberto Lago. Participaron también en festivales internacionales, así en Japón, India, Alemania, Yugoeslavia, Estados Unidos.
La última etapa de Kusi Kusi se dio en el 2,000 hasta que, por disposición de la Municipalidad Metropolitana de Lima, fue clausurado Kusi Kusi.
RECUENTO HISTORICO
¿Cuándo aparecieron los títeres en el mundo?
Se dice que hace 2000 años en India, Egipto y Grecia y de allí se trasladaron a China y Japón. En nuestro país hicieron su aparición cuando era la etapa Colonial, durante el siglo XVI. En el año de 1693, la titiritera española Leonor de Gondomar obtuvo el permiso para dar espectáculos de títeres en la antigua Ciudad de los Reyes.
Desde entonces, los artistas del títere nos han hecho vivir aventuras singulares a través de sus presentaciones y su ingenio se demostró con títeres de guante, dedos, peanas e hilos.
Antiguamente en Perú, era usual presentar espectáculos de esta naturaleza en plazas y calles principales conmemorando las Fiestas Patrias, y otras festividades como también en casas particulares con motivo de algún cumpleaños. Se tienen noticias de que el famoso Mito de Inkarri que habla del regreso del Inka, era representado subrepticiamente en algunos pueblos cusqueños.
No sabemos hasta cuando durará esta mágica aventura debido a los adelantos tecnológicos, pero sí, es seguro que por lo menos las marionetas inspiran películas de dibujos animados, como Los Piratas del Caribe y antes, en la Rusia zarista al famoso compositor Pior Ylich Chaikovski, para componer su magistral obra Cascanueces. Y no me olvido del eterno Pinocho creado por el periodista y escritor Carlo Collodi, quien en 1880 dio vida a este encantador personaje con el nombre de “Storia de un burattino” que fue llevado al cine por Walt Disney.
Gastón Aramayo, debe estar haciendo un recuento de su trayectoria artística en ese mundo mágico de los títeres y sentirse un verdadero patriarca, no solo por su físico sino por el extraordinario aporte que realizó junto a la maestra y libretista, Victoria Morales, dando Vida a la vida.
Curiosa por conocer un poco más de su trabajo, conversé con Gastón a través del chat, uniendo su retiro a la voz del periodismo.
- ¿Por qué pasaste del teatro a los títeres?
Inicialmente porque me interesaba el publico infantil, ya que en teatro solo trabaje para adultos. Inmediatamente descubrí las posibilidades artístico – creativas que imana del juego titiritesco, gracias al interés lúdico inherente de los niños y por supuesto también en el adulto pues puede estar dormido ese interés, más no inexistente. - ¿Qué es lo que te fascina de este arte?
La facilidad con la que se puede llegar a la mente y el espíritu de ese ser en formación, llamado niño, a condición de que el trabajo presentado sea profesional, es decir, artísticamente solvente. Obvio no improvisado y éticamente responsable. Los mensajes que se transmiten deben hacer reflexionar al público sin manipularlo aparte de divertir a la concurrencia en el transcurso del juego escénico. - ¿Cuál fue tu papel en el teatro de títeres Kusi Kusi?
Desde el inicio Kusi Kusi tiene una pareja de titiriteros comprometidos en sacar adelante el proyecto: Viky Morales y Gaston Aramayo. En el camino se decanta y complementa el accionar de cada uno.
Ella por su capacidad: canta, baila, escribe, modela, anima, compone, dirige.
Yo estoy en la interpretación y animación dramática, la concreción escenográfica y de utilería y talleres para adultos.
Hemos trabajado con títeres a guante, varilla, marotte , mixtos, sombras, al inicio con teatrín portátil, luego un teatro de títeres implementado: iluminación, sonido, cámara negra, telones, tarimas para hacer planos. Con títeres a dos animadores. Grandes títeres para espacio abierto, estilo bunraku. Con títeres a hilos -marionetas-, hemos tenido algunas experiencias puntuales. - A nivel de Perú y Mexico ¿a quienes considera que son los mejores titiriteros? ¿Quiénes son vuestros discípulos en Perú?
No creo poder calificar a los compañeros titiriteros mexicanos, ahora, porque tendría que conocer muy bien su trabajo.
Hoy en Perú, hay titiriteros y grupos de distinta calidad técnica y artística. Solo quisiera decir que en la medida que se capaciten y profesionalicen, serán mejores. Hay algunos en Perú y otros países, pero creo que a ellos les corresponde decirlo. Únicamente quisiera nombrar a Cesar Romero Desmé, un chico que se escapaba del colegio para venir a Kusi Kusi, hasta que se integró.
Debió ser el continuador por sus dotes y capacidad creativa. A fin de enriquecer su preparación viajó a EE.UU., donde desarrollo una intensa actividad con un conocido marionetista americano, además de trabajar para TV y cine. Lastimosamente, falleció, muy joven, quitándonos el placer de verlo después de triunfar. - ¿Qué importancia tiene la recreación infantil utilizando títeres?
La máxima. Desde las dos vertientes: Las presentaciones y los talleres de creatividad. Creo que tan solo con el goce estético, ya sería suficiente. Pero hay más, una obra nos permite reflexionar sobre situaciones, personajes, valores como la libertad, la justicia, el apoyo mutuo. Enfrentar la discriminación, el racismo de una manera lúdica.
Los talleres nos invitan por un lado a incentivar la creatividad individual y colectiva de un grupo heterogéneo que viene marcado por su procedencia y formación. Más el trabajo artístico se convierte en un elemento fundamental de socialización de todos y cada uno de los integrantes, incluido el maestro titiritero, utilizando la construcción de títeres, utilería, escenografía, música, baile, canciones y la parte más importante, que es la animación para el juego escénico de la puesta en escena. En síntesis, se busca seres socialmente responsables. - Con la utilización de nuevas tecnologías se perderá este entretenimiento. ¿Tiene futuro o ya es del pasado?
Las nuevas tecnologías encandilan y deshumanizan, mientras no tienen al arte en general y el teatro de títeres en particular, como contrapeso o motivo central, gracias a la presencia humana – público y titiriteros – que es irremplazable.
